El llamado e-book, soporte para nuevas experiencias, mismas limitantes económicas.

Daniel Albarrán Alvarado

Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco

Octubre 2010

 

Introducción
El presente ensayo corresponde a un segundo acercamiento sobre el tema del e-book, tiene la intención de ser un punto de partida para la reflexión sobre los contenedores utilizados para guardar información en forma de texto, imágenes, audio, video y animaciones interactivas. El papel de la lectura en el desarrollo de estos objetos a lo largo de la historia de la humanidad, ha sido determinante para pasar desde las superficies de objetos naturales como rocas y madera, hasta los e-books.
Aunque se designa con el nombre de e-books también a las aplicaciones multimedia con  carácter  literario desarrolladas para plataformas portátiles, estos sistemas de visualización de información representan un nuevo objeto que no es un sustituto del libro impreso, sino un soporte que desarrolla una lectura diferente a la realizada en los libros, tanto impresos como digitales.
Si bien la implementación del e-book en el mercado por medio de descargas en internet, ha logrado romper con barreras de carácter económico y editorial, la difusión de los mismos ha quedado limitado  al rango de personas con habilidades en uso de sistemas informáticos (e-skills). Del mismo modo la producción de aplicaciones multimedia de “carácter literario”, ha sido limitada por factores técnicos y económicos; siendo el acceso a la plataforma el principal problema.

La evolución de los contenedores de texto
“Frollo teme que una nueva tecnología aniquile a la anterior; olvida que nuestra capacidad creativa es infinita y que siempre puede dar cabida a otro instrumento más. Ambición no le falta.” Alberto Manguel.
Un libro, como todo objeto cultural, expande su función primera (la de ser un vehículo de la lectura y la escritura). Más allá de las fronteras propias de la barrera material, se transforma en un símbolo de poder, pues es también un contenedor de información que puede ser decodificada en conocimiento, en evidencia histórica, en arte-objeto, etc.
Frollo1 temía que la impresión masiva de libros, a cargo de la imprenta, sustituiría la función de la arquitectura gótica. Pero no fue así (Manguel, 2005).
Esto es porque ambos objetos, a pesar de cumplir con la función de vehículo de la información que permite la difusión de un mensaje, tiene más propiedades que no pueden ser compartidas.
La principal limitante del libro en la época de Frollo, era la habilidad de saber leer; misma que no poseían la mayoría de la gente que acudía a las catedrales góticas a presenciar la palabra de Dios contenida en otros lenguajes (como las imágenes en las paredes y los vitrales).
Leer, “es la habilidad de descifrar y traducir signos” (Manguel, 2005). Nace como una necesidad de adquirir información de la naturaleza (leer las nubes para saber si lloverá, saber interpretar el comportamiento de los animales de caza, las corrientes marinas…).
La necesidad de un soporte que permitiera el almacenamiento de información que no se podía mantener en la memoria, pudo ser el origen del primer registro de un signo que la representara, en un material que permitiera la creación de una marca en su superficie. (Covarrubias, 2009).
De ser así, la escritura es el origen del primer “libro” o mejor dicho, soporte para registro de información.
La evolución del “libro” ha estado marcada por el desarrollo de la lectura y la escritura. El libro es una acumulación de tecnologías que se han ido sumando para constituirlo (Covarrubias, 2009). El desarrollo de soporte, tintas, adminículos para aplicarlas sobre el soporte, de la escritura, de los signos de puntuación (Manguel, 2005), la creación de las cajas para organizar las letras y demás elementos que constituyen la organización que facilitan la lectura de la información contenida en las hojas: son necesidades técnicas que han sido demandadas para la realización de la actividad lectora-escritora.
La evolución del papiro al pergamino y de éste al códice, responde a la selección hecha por el usuario, cuyas leyes fundamental para el desarrollo de estos soportes de información, es la de la lectura y el contexto histórico.
A lo largo de la historia de las sociedades, la forma de leer se ha ido transformando. La restricción política del uso del papiro, lleva a las comunidades a buscar nuevas opciones de soporte constituido por materiales disponibles, fue así como nace el pergamino en sustitución del pergamino cuyo acceso había sido restringido (Dahl, 1991).
La persecución a que fueron sometidos los cristianos, hace que estos modifiquen la estructura en forma de rollo empleada en los pergaminos (mismos que toman esta forma de los papiros), a una forma que les permitía transportar y esconder más fácilmente, dando así origen al códice. Esta nueva forma les permite utilizar ambas caras de la hoja, lo que influyó en la capacidad del soporte de almacenar una mayor cantidad de información (Manguel, 2005).
Es también la forma en que se realizaba la lectura la que cambia la relación entre el lector y el soporte, se piensa que en la antigüedad la lectura se hacía en voz alta, siendo el lector quien poseía la atención de los oyentes (Manguel, 2005).
Es hasta el siglo IV que se tienen referencias de la lectura en voz baja. La lectura se torna en una experiencia más íntima que permitía una reflexión diferente de la información. El uso de los márgenes para incluir observaciones del lector es muestra de una relación estrecha existente entre lector y texto, un diálogo atemporal con el autor y quién revive sus ideas..
Esta nueva forma de relación con el texto, influyó en la modificación de los formatos del libro (Manguel, 2005), la necesidad de una mayor portabilidad y facilidad en el manejo dieron origen a otros cambios en el soporte, como la encuadernación (Dahl, 1991).
Otros cambios que se dan en el soporte, tienen relación con el contenido que portan, así aparecen los libros ilustrados y bellamente encuadernados (Dahl, 1991). El libro comienza a ser además, un elemento ornamental y símbolo de riqueza (hasta la fecha el libro es utilizado como un elemento intimidatorio en muchos despachos de abogados y casas de políticos).
El libro ocupa un lugar fundamental en las religiones como objeto de culto que guarda el mensaje divino, la Tora, la Biblia y el Corán, se manifiestan como elementos centrales en sus respectivas religiones.
Al ser el libro portador de información que puede ser codificada en ideas y conocimiento, es un símbolo de libertad objeto de censura.
Lectura y libro presentan una simbiosis que se retroalimenta, influyendo en el contexto y siendo influido también por este.
La lectura en las sociedades de la información no sólo se limita al texto, la popularización del radio y la televisión en el grueso de la población (ya el arte gráfico y la pintura habían cubierto también esta función), ha sido determinante en la forma en como enfrentamos la lectura (Colom y Touriñan 2009).
Esta lectura tiende a ser más fragmentada y selectiva, el papel del lector y del autor parecen difuminarse y cada lectura parece diferente dependiendo del interés de cada lector que reconstruye el texto añadiendo otras lecturas (Lomas García). Este tipo de lectura tiene su origen en el formato de los periódicos, en los cuales a través de los titulares y los “balazos”, permiten al lector discriminar partes del texto o saltar a otro a voluntad.
El hipertexto, es la característica principal de los documentos que se ha hecho posible gracias a la tecnología informática (aunque la enciclopedia es ya un ejemplo consolidado de la lectura hipertextual), permite al texto ser enlazado con otros permitiendo la inmediatez del paso entre uno y otro, aunque también ha aumentado el riesgo de volver la lectura interminable, posibilitando que el lector pueda perderse fácilmente. (Burbules Nicolas y Callister Thomas).
La captura de texto en formato digital, da origen al nacimiento de los libros electrónicos o e-books.
El diccionario Oxford, define al e-book como una versión electrónica de un libro impreso que puede ser leído en una computadora o un dispositivo portátil específicamente diseñado para ese propósito2.
Definición con la que estoy completamente de acuerdo, el e-book no es más que el cambio de soporte, del papel al dispositivo electrónico, que presenta sí, varias ventajas sobre el libro impreso3, pero sólo en cuanto contenedor de información, por lo que no sustituye al libro impreso en sus dimensiones simbólicas ni objeto-artísticas.
Una limitante importante en los libros electrónicos, es la imposibilidad de hacer anotaciones al margen, aunque algunas aplicaciones permiten la introducción de texto en forma de notas (como el lector de libros para Palm y el Adobe Acrobat), el ingreso del texto es lento y complicado a diferencia de la anotación directa en el papel por medio de una pluma o lápiz. Las notas al margen son una característica muy importante en la evolución de la lectura, presentes desde la edad media, permitían plasmar la opinión del lector en interacción de las ideas con el autor (Manguel, 2005).
Las aplicaciones multimedia de “carácter literario”, serán revisadas más adelante.

Borrando  intermediarios, del autor a los ojos del lector.
La publicación de libros impresos ha estado limitada a quienes tienen el acceso a los recursos para producirlos.
Como los demás productos e insumos materiales, es necesaria una red de distribución a los puntos de venta y consumo, haciendo del transporte del producto un factor determinante en la industria editorial.
Estas condiciones han llevado a la conformación de grupos (oligopolio) que controlan el mercado editorial y la distribución de libros impresos. Que han generado una pérdida cultural en la diversidad de oferta de autores y géneros literarios.
Casos de editoriales que buscan la manera de no pagar las regalías correspondientes a los creadores, condicionan los canales de distribución, (Rodríguez, 2007) y privilegian la venta de determinados autores por intereses oscuros o meramente comerciales, son algunos de los problemas que la introducción del e-book logra disminuir.
Al ritmo actual en que se desarrolla la vida, no sólo importa la cantidad de información disponible en un amplia red de servidores, sino la velocidad con la que se tiene acceso a ella.
La introducción de tecnologías de información a los procesos productivos, obliga a millones de trabajadores mantenerse actualizados en los diferentes paquetes que se manejan en sus áreas laborales. La venta de tutoriales en el uso de diversos sistemas informáticos, ha encontrado en el internet un medio de distribución propicio que obedece a la disponibilidad constante de materiales en línea y a la accesibilidad de los mismos desde cualquier computadora conectada a internet. El auto-aprendizaje con ayuda de manuales y tutoriales, es la forma más recurrida por los trabajadores para obtener e-skills (Díaz, 2008). El tiempo que lleva la publicación de un documento por medio del sistema editorial tradicional, no obedece a la velocidad requerida en la competencia laboral.
Esta necesidad ha sido cubierta por miles de personas que comparten sus conocimientos por medio de documentos escritos en venta en infinidad de tiendas virtuales (Chandler, 2007). Estos almacenes digitales ocupan un espacio físico incomparablemente menor a los almacenes requeridos en la industria editorial impresa (si consideramos que el servidor en que están guardados ocupa un espacio dentro de un edificio), así como también una reducción en el proceso de producción y de materiales.
La libertad de expresión de los autores se beneficia con las nuevas plataformas electrónicas para visualizar estos formatos, pudiendo alcanzar una gran calidad en la presentación de sus obras y una distribución masiva con una inversión minúscula en comparación al proceso editorial tradicional, además las ganancias del autor se incrementan considerablemente, al no tener que repartirlas con las editoriales.
Si bien esto propicia una inundación de obras de autores ávidos de ganancias o gloria, cuyos contenidos no obedecen del todo al interés de la mayoría de los consumidores de libros electrónicos e incluso a la mínima calidad de estilo y ortografía4, es una característica propia de la libertad de expresión que debe ser resuelta por métodos que nos permitan poder valorar la obra en poco tiempo, de manera precisa por medio de un filtro, no de discriminación editorial; sino dependiente del interés del usuario para que pueda decidir la compra o descarga.
Sin embargo ante estos hechos, las editoriales no están dispuestas a perder sus ganancias e imponen costos a los e-books por arriba de lo que se considerarían como un producto libre de gastos de impresión, las editoriales se defienden argumentando los derechos intelectuales de la obra, poniendo así el precio de los e-books a penas por debajo de su versión impresa; limitando la difusión del  formato electrónico.

Fidelidad de las ideas en el soporte.
En la legislación argentina, se coloca la falsificación de documentos en la temática de los delitos contra la fe pública y la confianza colectiva, ya que “hacen aparecer como auténticos y reveladores de verdad, signos representativos o documentos que dan cuenta de hechos pasados, cuando no son auténticos o mienten sobre lo representado” (Creus, 1999).
La reproducción o alteración masiva de un libro impreso que pueda pasar como original, involucra un proceso profesional (Sáez), que sólo es redituable en la demanda del producto; es decir, sólo si existe un mercado importante es rentable la producción apócrifa de un libro impreso5.
Este mercado delictivo se enfoca principalmente en los Best Sellers. La práctica de las copias no autorizadas rara vez cambia la información contenida en el libro6, simplemente lo replica sin autorización de las editoriales ni del autor. Estos libros pueden llegar a identificarse fácilmente por la baja calidad en sus acabados y materiales.
La falsificación de un libro impreso de forma no masiva y difícil de detectar a simple vista, involucra un proceso artesanal cuya repercusión por falseamiento o alteración de la información contenida en él, puede no replicarse ni expandirse tan rápidamente como lo puede ser una versión digital.
Un libro electrónico en un formato abierto7 es fácilmente modificable y el cambio puede no ser perceptible a simple vista. La facilidad de edición de los archivos digitales con las nuevas herramientas de software para diseño (también fácilmente accesibles ilegalmente), hacen necesario un replanteamiento de la certificación de los archivos digitales.
En el año 2000, Stephen King lanza su primer novela en formato PDF. En las primeras 24 horas del lanzamiento, las ventas de la versión electrónica superan a las de la versión impresa (Adobe System).
Supongamos el siguiente escenario: Un especialista en medios electrónicos, tiene acceso al archivo, ya sea comprándolo directamente en la tienda en línea, robándolo de un sistema informático o simplemente porque algún amigo decide compartirlo con él en las primeras 2 horas de la venta. El especialista malintencionado, decide hacer una alteración en el archivo para que el nombre del villano, sea el de él o alguno de sus conocidos. Modifica el archivo con la misma fuente empleada en la edición, ajusta el texto para que la modificación no afecte a la formación del párrafo, lo salva y decide colocarlo en un lugar de la red en donde la distribución viral de la información esté garantizada.8 Todo esto con apenas una hora de diferencia de haberlo recibido.
En este escenario tendríamos dos archivos distribuyéndose por la red, una versión original y otro con un nombre de personaje que el autor nunca planeo; uno de ellos con un costo y otro de forma gratuita.
Este problema es real, si bien los materiales impresos no son garantía de información verídica, el problema no se enfoca en el contenido, sino en la garantía que tenemos de que el archivo que estamos leyendo contiene la información que el autor del documento creo u organizó.
En la distribución electrónica de documentos no tenemos la certeza de si estos han sido manipulados (Abdullah y Wahab, 2008), es por ello que se han creado métodos que permitan un control de fidelidad, por medio de sellos electrónicos. Este tipo de proyectos involucran una participación multidisciplinaria que otorgue un marco legal, estratégico y tecnológico (Su, Hartung, Girod , 1999).

Archivos de soporte para libros electrónicos y plataformas de hardware.
Para mediados de los 70s, la miniaturización de los dispositivos informáticos, era una constante en desarrollo por la compañías productoras de hardware; el proyecto Dynabook realizado en Xerox PARC, fue el detonante de una perspectiva diferente para tratar el diseño de las computadoras. (Kay and Goldberg, 1977). La plataforma para el libro electrónico estaba naciendo.
En 1985, la compañía Voyager, inicia la venta de libros en formato electrónico, distribuyéndolos en CD-ROM. La primer aplicación desarrollada para leer libros electrónicos -Digital book version 1- fue desarrollada en 1993, por Zahur Klemath Zapata (Wikipedia)
La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, comenzó la digitalización de documentos en 1994, la biblioteca Estatal de Nueva York, desde 1995, poniéndolo a la disposición de los visitantes de forma gratuita.
Para 1998, en que gracias a la expansión y uso de la internet como plataforma de distribución, algunas librerías de Estados Unidos pusieron a disposición de los visitantes a sus páginas de internet, libros gratuitos de dominio público. (Wikipedia)
Poco tiempo fue necesario para que las compañías de tecnologías de la información, venta de productos y editoriales, se percataran de la enorme oportunidad de mercado. La satisfacción del comprador por obtener su producto casi al instante, desde la comodidad de su hogar y sin más que acceder los datos de su tarjeta de crédito, fue decisivo para fomentar la competencia entre las industrias en desarrollo de tecnologías de la información.
Cada una buscando posicionarse como la más popular a través de sus plataformas de hardware y software,  han generado una enorme cantidad de formatos de archivos que sirven como contenedores de la información. Wikipedia hace mención de 27 tipos diferentes de formatos de archivos, dividiéndolos en formatos planos, hipertextuales y multimedia.
Los formatos de texto plano -txt-, representan la primer oleada de versiones electrónicas de libros. Este formato presenta la información únicamente con espacios y puntuación, la tipografía corre a cargo de la aplicación en que se abra el archivo. Las ventajas que ofrece sobre el libro impreso es la búsqueda precisa y casi inmediata de contenido por medio del sistema o aplicación en la que se abra y su nulo espacio físico. No presenta ninguna medida de seguridad y es fácilmente redistribuible y editable, además de no contar con un estilo que permita la organización de la información de una forma amigable que facilite la lectura.
Los formatos hipertextuales -html, rtf, doc, chm, li, etc.-, presentan propiedades aplicables al texto como diferenciación en el estilo (tamaño, densidad, peso, color, etc.), así como la incorporación de objetos como tablas, imágenes y sobre todo incorporan la posibilidad de moverse por el texto o fuera de él por medio de ligas hipertextuales. Estas propiedades dan posibilidades de diseño que facilitan el ordenamiento de la información para una mejor y más clara presentación de la misma. Al igual que el texto plano, es posible hacer búsquedas en el contenido del documento por medio del sistema y aplicaciones, además de poder contar con el despliegue de imágenes. Sus medidas de seguridad son básicas o nulas, haciendo la redistribución fácil y la alteración del contenido simple para personas con e-skills básicas.
Los formatos de archivos multimedia, incorporan los mismos elementos que los hipertextuales, pero hacen posible que la visualización de la información sea la misma en diversos dispositivos informáticos, además de incorporar grados de seguridad más avanzados, aunque no infalibles.
El formato más importante y representativo de estos archivos es representado por el formato Adobe PDF.
Desde su creación, las ventajas del formato Adobe PDF, superaban en mucho a los demás formatos. Un archivo que podía ser leído en plataformas Windows y Macintosh, sólo con la instalación del Acrobat Reader (mismo que se volvió de descarga gratuita). El formato permitían ligas internas y externas; manteniendo la apariencia tipográfica y del diseño tanto en pantalla como en impresión; protección por password; posibilidad de búsqueda de palabras, índice y en versiones posteriores la, posibilidad de insertar audio, video, películas interactivas en flash y notas.
El principal problema al que se enfrentaba este formato era al de la capacidad de los dispositivos portátiles, en cuyos inicios limitaban la visualización de la información a una pantalla de cuarzo de poca resolución9, lo que hacía necesario el uso de formatos de texto plano, (formato txt). Pronto la necesidad de leer archivos generados por los procesadores de texto más comunes fue cubierta por aplicaciones para estos PDA y ya fue posible la lectura de archivos PDF, pero una nueva limitante era el tamaño y resolución de la pantalla.
Un nuevo hardware especializado en lectura de e-books comenzaría a desarrollarse y la compilación de los archivos en formatos específicos para cada plataforma de hardware, respondería la preocupación de las compañías vendedoras de e-books, en proteger su producto de eventuales distribuciones no autorizadas por parte del comprador.
Pronto se comenzó a ver una creciente ola de dispositvos en el mercado, pero una constante inquietud de los lectores comenzó a hacerse presente, la lectura en las pantallas de estos dispositivos era cansada.
Amazon, la compañía más grande de venta de libros por internet, lanzaría su propio dispositivo lector de libros electrónicos, con acceso directo a la compra y descarga de estos mediante conexión inalámbrica (por medio de tarjeta WiFi y tecnología 3G), lo que era una enorme ventaja, ya que también lanzaban su propio formato de e-book. Pero su propuesta más revolucionaria era la pantalla de tinta electrónica ó e-ink (Cnet), que ponía fin a las inquietudes de los lectores sobre el uso de las plataformas de e-books y las pantallas.
El Kindle representa el desarrollo más revolucionario dentro de este grupo de dispositivos.
Es interesante observar que las computadoras portátiles (Notebook), no lograron cubrir del la necesidad de los lectores, que prefirieron los dispositivos portátiles más parecidos en proporciones en forma y tamaño a los libros, los teléfonos celulares y los PDA, tampoco lograron satisfacer del todo los requerimientos del lector en su utilización como soporte para el e-book.
Pronto un hardware intermediario entre el PDA y la Notebook, haría su aparición en el mercado, contando con características importantes de ambos dispositivos, la tableta.
Aplicaciones, la lectura multimedia.
Desde comienzos de los 90s, se había planteado a la computadora de escritorio como un dispositivo multimedia del hogar, en donde se encontrarían concentrados diversos formatos de texto, audio y video. El concepto del CD-ROM multimedia presentaba una conjunción de formatos para el entretenimiento y a educación (Cebrían, 2005).
La popularización de las Notebook a finales de los 90s, no cambió de manera representativa el desarrollo de los CD-ROM multimedia, algunos fabricantes se dedicaron a la creación de Notebooks diseñadas para videojuegos, pero además de ser costosas sólo impactaron a los llamados gamers.
Las características de la tableta son más cercanas a una computadora tipo Notebook que a un modesto lector de archivos de texto10 (e-reader), con una capacidad de procesamiento de datos que permite no sólo la lectura e-books, sino la ejecución de aplicaciones complejas que involucran un grado de interactividad superior a lo permitido en los formatos de archivo de e-books.
Se han desarrollado proyectos que involucran elementos de audio, video e interactividad aprovechando el desarrollo de hardware con sensores de posición, pantalla táctil y poderosos recursos que permiten un despliegue de elementos visuales y de audio que rompen la barrera de lo conocido hasta ahora como e-book. Una de estas plataformas es el iPad de Apple Computer.
Este tipo de dispositivos al contar con más recursos de hardware, pueden cargar potentes librerías que las aplicaciones utilizan para desplegar una amplia gama de posibilidades de manejo de información.
La lectura de texto en estos dispositivos se complementa con la lectura de otros lenguajes como el sonido, la imagen y el movimiento corporal. Al igual que los lectores de e-book, estos dispositivos cuentan con conexión a repositorios de software mediante la conexión a internet vía WiFi y 3G.
La  implementación del concepto de repositorios -ya presentes por muchos años en los sistemas GNU Linux-, es aprovechado de una forma comercial en estos dispositivos que utilizan un portal de compras y manejo de cuentas que posibilitan el cobro de las aplicaciones descargadas directamente al hardware con cargos a las tarjetas de crédito de los compradores.
Cuentan también con software para navegación por internet, agenda, correo electrónico, reproductores de audio y video, aplicaciones de oficina, etc.

creando materiales para Nuevas plataformas.
A través de la historia, el descubrimiento y empleo de nuevas tecnologías ha permitido el uso de nuevas formas de expresión que han requerido basarse en conceptos ya establecidos. Así, la fotografía en sus inicios imitó el lenguaje de la pintura. Lo mismo hizo el cine con el teatro y la televisión, que basó su producción en la radio, un medio de comunicación ya establecido anteriormente.
El tratamiento de los formatos en los nuevos medios parece tener que tener una base en los anteriores. En el caso del libro esto no podía ser diferente. En la aplicación para iPad del libro de Alicia en el país de las maravillas, vemos constantes referencias al medio impreso, la construcción de la metáfora enriquecida con audio, animación e intereacción.
Brenda Laurel (1991), refiere que la mejor clave para entender la interacción es un libro de 2300 años de edad: la Poética de Aristóteles. “La tecnología ofrece nuevas oportunidades para la creatividad , experiencias interactivas y en particular para nuevas formas de drama. Pero estas nuevas oportunidades serán posibles sólo si el control de la tecnología es arrancado de los tecnologistas y es dado a quienes entienden al ser humano, la interacción humana, la comunicación, el placer y el dolor”. (Laurel, 1991).
Laurel, quien se basa en Aristóteles, propone seis elementos y la relación causal entre ellos a partir del drama, ya que considera que existe una similitud entre éste y la interacción humano-computadora.
El lanzamiento de dispositivos de reconocimiento de movimiento corporal como el Kinect de Xbox, plantean una nueva forma de interacción con los dispositivos informáticos más natural. Los avances en el desarrollo tecnológico han estado encaminados a buscar, una interacción más parecida a la forma de expresión entre seres humanos, además de intentar imitar al mundo real (Lomas).
El arte y su relación con la multimedia y la informática, ha permitido experimentar con conceptos los científicos difícilmente hubieran contemplado, ejemplos de esto los podemos encontrar en la obra de Diana Domínguez, quién se ha interesado en ámbitos antropológicos, artísticos y estéticos de tecnologías multimedia y de información.
Estas experiencias han permitido el desarrollo de carreras multidisciplinarias que ella describe como artistas-ingenieros o ingenieros en arte.
Una de las industrias en que más se ha aprovechado estas características del lenguaje multimedia es la de los videojuegos, en donde podemos encontrar una gran variedad de temáticas, todas ellas involucrando una historia, una trama y un escenario, como soporte contextual para la motiviación del jugador.
Incorporando elementos del cine, la música y ahora movimiento corporal -Nintendo Wii, PlayStationMove, Xbox Kinect-, la experiencia en la interacción con los dispositivos informáticos encuentra una nueva dimensión11.
Estas son algunas de las formas en que se están explorando las capacidades de las plataformas interactivas desde distintos puntos de vista.
El diseño de aplicaciones para las tabletas, debe contemplar las características de la plataforma, así como la de aprovechar el potencial que ofrece su hardware, (Rice, 2010).
La importancia de mantener una plataforma unificada para la cual se crean aplicaciones, es fundamental, pues el hardware sirve de marco teórico para el desarrollo, permitiendo así que el usuario que adquiera la aplicación para su dispositivo, pueda ejecutarla sin problema alguno.
Apple Computer ha obtenido buenos resultados en el control de su hardware; sin embargo, este tipo de políticas pueden parecer monopólicas y condicionan el uso de sus aplicaciones a la compra de sus propios dispositivos.

Costo y procesos, las limitaciones económicas.
El proceso de fabricación de un producto infiere directamente en el costo del mismo. En la historia del libro podemos observar que la complejidad del proceso de confección del soporte (Dahl, 1991) -papiro, pergamino, papel, e-reader-, ha sido una de las principales causas de que la lectura de libros sea un lujo exclusivo para ciertos estratos sociales.
Los grupos poseedores del conocimiento, técnicas, recursos naturales, de las máquinas y la distribución, han sido quienes han marcado a lo largo de la historia, la difusión masiva de la cultura escrita, hasta la popularización del e-book, gracias a internet.
La publicación de textos era larga y costosa; además de que la distribución de la obra no estaba garantizada. Muchos autores, aún hoy, reciben cajas de su propia obra como pago de la editorial porque su obra ha sido mal recibida por el mercado.
La ventaja de la publicación de e-books al reducir procesos e intermediarios, posibilita la difusión del texto de los autores, sin embargo otra restricción para el acceso a estos es de poseer un dispositivo en el cual desplegarlos, además de contar con las e-skills necesarias para el manejo del dispositivo, el acceso a internet y la disponibilidad de una tarjeta de crédito para la compra.
La situación de las aplicaciones multimedia, no es muy diferente a la de la publicación impresa en cuanto a complejidad y personas involucradas dentro del proceso. Si bien los elementos necesarios para la creación de una aplicación se pueden reducir a una estación de trabajo (Workstation) y al conocimiento necesario por parte del realizador o realizadores, la creación de estos productos es larga e involucra muchas operaciones.
Es un tanto difícil imaginar a una sola persona creando una aplicación que involucre texto literario, imágenes digitales, ambientes, audio, animación, interactividad y programación. Por lo que este tipo de aplicaciones al igual que los medios impresos está condicionada principalmente por los inversionistas o las grandes empresas que tienen todos los recursos necesarios para la realización de este tipo de proyectos.
Estás son algunas de las razones por las que el costo de producción seguirá siendo una limitante para la democratización del acceso a libros, materiales multimedia e incluso el e-book (algunos también limitados por los formatos planteados por las plataformas a las que estén destinados).
Aunque la evolución de las aplicaciones para el desarrollo de gráficos, objetos en 3D, animaciones, procesadores de palabras, facilitan la creación de los componentes de diversas aplicaciones y los costos de los dispositivos informáticos vaya a la baja, no cualquier persona puede tener el conocimiento ni las habilidades necesarias para desarrollar una aplicación de buena calidad. Al fin, las herramientas informáticas son como el lápiz que requieren al artista.

Open source, liberando los documentos de las industrias del hardware y del software.
“Originalmente Linux estaba enfocado a una sola arquitectura:intel 386. Actualmente Linux corre en todo, desde una PalmPilot hasta estaciones de trabajo Alpha […] Si creas un programa que corra en Linux, entonces lo tendrás para un amplio rango de máquinas, una vez escrito, correrá donde quiera12” Linus Torvalds (DiBona, Ockman, Stone, 1999)
El sistema operativo Linux de código abierto (open source); ha revolucionado, junto con la licencia GNU GPL, el mundo de la informática.
A diferencia de las plataformas Windows y Apple, el sistema operativo Linux no tiene un costo de licencia para su uso, y la participación de miles de programadores en comunidades virtuales, han generado un gran número de avances en aplicaciones y ajustes que permiten instalarlo en una gran diversidad de dispositivos informáticos.
El trabajo de comunidades nootrópicas especializadas en informática, que colaboran estrechamente gracias a internet a pesar de las enormes distancias que muchas veces los separan, ha contribuido a repensar el sentido de los productos digitales.
La base para esta esta exitosa participación se encuentra en la diversión que representa para muchos expertos en sistemas informáticos, el desarrollar programas. Al publicarlos en repositorios que permiten la descarga de la aplicación y de sus fuentes, se van complementando por otros programadores.
La distribución abierta de estos programas a los usuarios de Linux, sirve de campo de prueba para las mismas, (DiBona, Ockman, Stone, 1999). La participación de tantos expertos y usuarios, permite un rápido desarrollo y una implementación de mejoras a un ritmo superior que los llamados paquetes de propietario. La participación de tanta gente,  resultaría muy costosa para las empresas que lucran con tecnologías de la información.
Otra ventaja que presentan las plataformas abiertas, es que el usuario puede no limitarse a un solo desarrollador de software, combatiendo así las prácticas monopólicas. Además, las aplicaciones pueden personalizarse tomando como base el código original.
Esta ideología también se aplica a la creación literaria, gráfica, de video y musical por medio de  la licencia Creative Commons. Es una forma de experimentar la libertad creativa con algunos derechos reservados.
En estos escenarios no existe la piratería, pues la distribución de los productos puede hacerse de forma gratuita o a bajo costo. Aunque hace necesaria una política de donación y apoyo a los proyectos para que sigan brindando frutos.
Muchos se manifiestan en contra de las prácticas del open source, argumentando el fin de la remuneración de las ideas (Linux.com, 2001), pero lo que realmente les preocupa es perder a los clientes cautivos que han tenido durante años.
Muchos gobiernos en Latinoamérica y Europa han decidido migrar todos sus sistemas a plataformas base Linux, librándose así de grandes gastos en licencias de software para sus dependencias.
El proyecto One Lap Per Child, también utiliza un sistema operativo en base Linux -Sugar-, para hacer accesible las tecnologías informáticas a niños de bajos recursos al rededor del mundo (Proyecto XO).
La gran mayoría de los e-readers, utiliza sistemas operativos base Linux, incluyendo el popular Kindle de Amazon (Wikipedia). Estas prácticas permiten mantener los costos bajos y ofrecer un mejor precio de los dispositivos.
Android es un sistema operativo para celulares basado en Linux, Google distribuye libremente, este sistema que ha sido probado con algún éxito en tabletas fabricadas en China de bajo costo (Eken), permiten leer una amplia gama de formatos de e-book y presentan distintas ventajas sobre los e-readers como son aplicaciones y juegos.
La tendencia de los gobiernos, organizaciones no gubernamentales y de muchas empresas, es la de migrar a sistemas operativos base Linux, esto hace necesario el desarrollo de aplicaciones de lectura y multimedia para esta plataforma.

Conclusiones.
La sustitución del libro impreso en la totalidad de su significado, está lejos de ser lograda debido a factores que involucran más de dos mil años de historia y relación del ser humano con los libros.
Se debe apoyar y difundir la creación de e-book, desarrollando aplicaciones que faciliten su creación y buscando un estándar para evitar el dominio de unas cuantas industrias fabricantes de hardware, para impedir cualquier forma de cohesión hacia los autores y procurando que este formato sea multiplataforma y conserve sus propiedades visuales y funcionales.
Se deben aplicar elementos de seguridad que nos alerten de la alteración de los documentos electrónicos, con la finalidad de saber que la información a la que estamos accediendo está posiblemente manipulada y no conserva la fidelidad de lo creado por el autor.
Se debe revisar el vocablo e-book para designar a las aplicaciones multimedia de “carácter literario”, pues estas son en si, otro tipo de productos (es tanto como referirnos a un libro impreso como papiro, o códice). Estos productos no son únicamente formatos de archivo, sino scripts de programación que hacen uso de librerías del sistema operativos y no de una aplicación.
Continuar con la experimentación y la construcción del nuevo discurso propio de las aplicaciones multimedia, para desarrollar contenidos que no sean imitación o adaptaciones de otros lenguajes (como del libro), facilitar el acceso a estos dispositivos a las comunidades artísticas por medio del desarrollo de aplicaciones de fácil empleo y poder impulsar la parte humana de la creatividad.
Es necesario el desarrollo de aplicaciones multimedia de “carácter literario” para plataformas Linux,  con la finalidad de que sean de bajo costo y su reproducción esté garantizada en una gran cantidad de sistemas informáticos y evitar que las compañías de hardware y software, repitan los esquemas de la industria editorial.
Se debe revisar el contexto mexicano para la implementación de estrategias que difundan la lectura, utilizando las propiedades de los open source y la ventaja que ofrecen en la recuperación de hardware descontinuado, implementando centros de lectura en diversas comunidades, para poder enfrentarnos al nuevo analfabetismo, el informático.

Referencias y bibliografía.
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