Tecnología como humanización (tecno-humanizar)

Tecnología como humanización (tecno-humanizar)

Daniel Albarrán Alvarado

Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco

Octubre 2010

Este ensayo intenta ser una reflexión basada en la lectura del capítulo “La tecnología del sacrificio” del libro de Javier Covarrubias titulado: “La tecnología de la imaginación.” En donde encuentro elementos que me fortalecen la necesidad de afrontar los problemas planteados por la visualización de la información, generados por las tecnologías de la información, desde una óptica antropológica. Entendiendo al ser humano como un objeto complejo, constituido por diversos factores que involucran características subjetivas individuales, colectivas, culturales, tecnológicas y ecológicas, (entre algunas), y situándolo en el centro del problema.

“[…] que el sentido de la vida de un perro es vivir como perro, vale decir, ser perro en el perrear, y que el sentido de la vida en un ser humano es el vivir humano al ser humano en el humanizar.” Humberto Maturana1

En mi primer ensayo correspondiente al Seminario de Diseño, se despertó mi interés por la idea de que: al ser la tecnología inherente al ser humano, las acciones u omisiones destinadas a controlar y limitar el avance tecnológico de los individuos, es atentar contra sus derechos humanos. Desde mi perspectiva, el sentido del ser humano, es la de “tecnologizar” su medio.

Entendiendo la “tecnología” como: un estudio sistemático de técnicas para crear y hacer cosas2, no se limita únicamente a la creación de “artefactos materiales”, sino que el el concepto envuelve a elementos como el lenguaje, la organización social, los procesos productivos, etc.3.

En el texto “La tecnología del sacrificio”, Javier Covarrubias nos muestra con evidencia antropológica, como la creencia de los pueblos es también una creación tecnológica, un intento de transformar los datos del medio circundante, en información utilizada para explicarse el funcionamiento de la naturaleza.

La importancia de enfrentar las problemáticas desde una perspectiva que coloque al ser humano en el centro, es esencial. Lejos de ser un intento de etnocentrismo, lo entiendo como una forma de centrar los esfuerzos culturales en encontrar respuestas a nuestro desarrollo como especie, como un colectivo constituido por un ser complejo que involucra una gran cantidad de variables en su constitución como ente individual y social.

La similitud entre diferentes formas de pensamiento y culturas, se puede explicar en que su objeto de estudio es el mismo (la naturaleza) y otra constante es la mente humana, el documental Zeitgeist de Peter Joseph4, nos muestra un claro ejemplo de estas coincidencias, nos explica las relaciones de las religiones solares, su fundamento astronómico y la forma en que han sido reinterpretadas por otras civilizaciones. La naturaleza observada desde distintos ángulos con diferentes respuestas que se entrecruzan.

Así puedo entender a la tecnología como sinónimo de los bienes culturales, mediante los cuales el ser humano intenta apropiarse de la cultura, “[…] y es que estas formaciones de la cultura poseen algo que las ennoblece, que las transmuta en algo preferible para el hombre. Los filósofos han asentido en llamar valores a estas cualidades […] 5

Esta apropiación de la cultura a partir de la creación humana, es la constante que encontraremos en la historia de la humanidad, y una orientación a explotarla en su beneficio.

En “Lo crudo y lo cocido”, Claude Leví-Strauss nos plantea la estructuración de los mitos a partir del conocimiento empírico, el uso de los antagónicos para obtener un razonamiento del funcionamiento de la naturaleza. Una reafirmación de la curiosidad humana por entender su realidad y utilizar este entendimiento para prever y transformar la naturaleza, generando en este proceso bienes culturales.

Esta reflexión realizada a lo largo de la historia humana, logró que nuestros antepasados fueran conscientes del gasto energético que representaba la vida, este conocimiento se ve reflejado en sus mitos. Por ello no es de extrañar que la comparación entre estos y la termodinámica refleje coincidencias. Nuestro universo pareciera estar en una encarnizada lucha por el equilibrio entre los antagónicos, en la transferencia de energías entre un objeto y otro, entre una acción y una omisión. Cada cosa que hagamos repercutirá en nuestro sistema, la idea del Karma torna en un sistema cerrado a la naturaleza.

Personalmente la teoría del “universo frío”, (que plantea que la cantidad de materia en el universo no es la necesaria para provocar una nueva contracción o “big crunch”, lo que condenaría al universo a expandirse y enfriarse.)6, me desagrada, me parece terrible y triste. Simpatizo más con la teoría del “big bounce”, (el universo que se expande hasta un límite y se contrae por la acción de la gravedad cuántica de lazos)7, me parece más familiar (la idea de la ciclicidad, pues estoy lejos de poder entender las teorías cuánticas), más parecido a lo que vivo día a día con el giro de la tierra en 24 horas, con las estaciones, con los años, la idea de la eternidad me produce vértigo, (como dice el personaje del profesor en la película “La cinta de möebius”), mi idea como ser humano de la eternidad no es tan infinita.

Pero la ciclicidad en los eventos naturales me parece una forma muy general de percibir al universo. Si ponemos el ejemplo del orden conque los antiguos astrónomos veían al cosmos y lo comparamos con el conocimiento actual de la formación del sistema solar, nos daremos cuenta que este orden sólo es aparente y relativo; fruto de millones de colisiones entre diversos cuerpos que hasta la fecha siguen sucediendo, hay meteoritos en trayectorias de colisión hacia la tierra y otros planetas8, evidencia de esas probabilidades que aún no se agotan.

La pareidolia es el fenómeno sicológico de asociar formas abstractas en conocidas, tenemos una tendencia a encontrar un orden en donde no lo hay, es una característica de la mente humana. Tratamos de relacionar lo que percibimos con lo familiar, es nuestro destino como animal simbólico, abstraer a la naturaleza en un juego de dioses que se nos asemejan, que tienen pasiones y necesidades. ¿Se puede aplicar también este término a la búsqueda de respuestas científicas? Sí, pues los datos son interpretados al final de cuentas, por un ser subjetivo y complejo.

La ciencia nos ha venido a cambiar ideas, conceptos que aún no podemos asimilar. En una conferencia del Seminario Internacional de Arte y Tecnología, el filósofo Jordi Vallverdú decía que una prueba de que aún no asimilamos los avances científicos estaba en el lenguaje, aún decimos: cuando salga el sol. Siendo que ya sabemos que el sol no sale, que quien gira es la tierra, sin embargo a pesar de los cientos de años que han pasado desde ese descubrimiento, no hemos modificado nuestro lenguaje.

Las culturas dominantes establecen el sentido de la información, estas se constituyen de pequeños grupos oligárquicos que son los que producen la mayor cantidad de bienes culturales. Restringen, censuran, construyen y dirigen los contenidos, establecen el costo que se debe pagar por acceder a una tecnología y emprenden acciones para evitar el desarrollo de otras que pueden competir con las que poseen.9

La extinción de varias culturas se puede explicar por su carácter oligárquico, cuando los pocos que se apropian del conocimiento son capturados, o muertos, mucho de la memoria tecnológica se pierde, dejando sólo pequeños fragmentos del conocimiento como leyendas de los que se intenta reconstruirse el original.

El control de estas oligarquías se puede observar en el caso del lenguaje. El lenguaje no ha cambiado a pesar de los años que llevamos sabiendo que el sol no sale, en gran parte porque aún para la iglesia católica existe una lucha de poder contra el conocimiento para las masas liberado en cierta forma, por la precisión del método científico, que sin embargo aún resulta joven a comparación con las ideas religiosas.

Nuestra condición actual es el resultado de los sucesos que se han ido acumulando, la acumulación del conocimiento y su almacenamiento en reservorios como piedras, papiros, leyendas, etc. Ha sido la labor más importante en el desarrollo del pensamiento. Las tecnologías que nos han permitido transmitir las ideas a otros, plasmarlas y almacenarlas, nos ayudan a generar otras nuevas, esa es una de las características más importantes de la tecnología, una tecnología nos permite realizar otra nueva, como en el caso del torno, que nos permitió el desarrollo de la mecánica.

La idea de “los anteriores”, “los primigenios” se puede observar en la palabra con que los Nahuatls designarían a una ciudad que encontraron: Teotihucan, la ciudad de los dioses.10

Pareciera que la ciencia es el nuevo mito del ser humano, una nueva cosmovisión para entender al universo. La misma naturaleza de la ciencia la lleva a fronteras que replantean paradigmas, (Estructura de las revoluciones científicas). La física cuántica parece no obedecer la lógica que reina en el cosmos de lo grande, como en las ciencias sociales, una una partícula cambia su comportamiento cuando está en grupo. La teoría del caos parece desnudar a la naturaleza y con ella al hombre, la idea del orden y la perfección del universo se desdibujan rápidamente, más rápido de lo que podemos asimilar.

De pronto nos percatamos que no estamos en el centro, un nuevo golpe a nuestro ego, la vida parece ser una simple probabilidad de hechos que se sucedieron y conjugaron para lograrse, pareciera milagrosa que los organismos de los que evolucionamos pudieran haber sobrevivido a las grandes extinciones. Nuevamente aparece nuestra tendencia a volver intelegible algo que escapa a nuestra percepción, somos una especie, de alguna forma, elegida.

“[…] hasta hace muy poco era el medio ambiente el que controlaba la evolución, pero el ser humano ha logrado modificarlo y ajustarlo a sus fines.” 11 La llamada evolución cultural es un nuevo factor que nuestra especie trae a la mesa, no dependemos del tiempo de la respuesta biológica del todo, tenemos una ventaja sobre las demás especies, el cerebro humano.

Los bienes culturales son aquellos productos de la actividad humana, tanto materiales como conceptuales, (yo los considero un sinónimo de la tecnología). El desarrollo de una tecnología requiere de tres puntos: la necesidad social, los recursos sociales y la simpatía ideológica social (sympatethic social ethos12. El ser humano requiere la tecnología para poder subsistir en el mundo, sea esta “primitiva” o “de punta”. Pero ¿nuestras necesidades tiene algún límite? Esta pregunta parece requerir de una respuesta lo más pronto posible.

El premio Nobel de medicina 2010 fue otorgado al embriólogo Robert Edwards13, quien desarrolló las técnicas de fecundación artificial, ¿es la reproducción humana un problema? Lo que realmente es un problema es la sobrepoblación, el tratamiento de infertilidad es más bien un problema subjetivo relacionado a una idea cultural que obedece a ciertas ideas de otro contexto histórico.

El tamaño de la familia obedece a la afirmación “[…] que los hijos representan recursos en caso de déficit o crísis del grupo social campesino”14. Esto es en un medio rural, donde el significado de consanguinidad era un referente inmediato de derechos. ¿Por qué no hemos logrado concretar nuestros esfuerzos en identificar soluciones a la problemática más importante?

La necesidad que justificaba esta investigación pareciera poco relevante, podemos entender la poca simpatía social para aceptarla desde una perspectiva política. La idea de tener los hijos “que dios nos de” se fundamenta en la cantidad, en la fuerza de la población por su número más que por su capacidad, así podemos entender la férrea defensa de las religiones (aunque en el caso de la fertilización in vitro, la iglesia presentó una enorme resistencia por el carácter “no natural” del método, sin embargo el peso de la idea de la consanguinidad de la población fue de mayor peso) por la reproducción y de algunos estados, “[…] un soldado en cada hijo te dio”.

La ciencias como apoyo a las creencias o a los objetivos particulares de un grupo, que pasa sobre las necesidades colectivas de la especie, parte de un criterio influenciado por la subjetividad de una idea.

La importancia de abordar los problemas desde un punto de vista etnográfico es urgente, ¿cuánto conocemos del ser humano? Las ciencias sociales parecen no ser el desarrollo tecnológico más importante en la historia de las ciencias, o al menos no se han promovido de esa forma, pero para los gobiernos no parecen ser muy relevantes. La mayor parte de los problemas actuales se relacionan con la sociedad y con el medio ambiente, un ejemplo es el artículo de Karen Stein15 . Nuestra forma de vida pareciera no ser la indicada, lo que pareciera ser fundamentalmente un problema de valores. “Los valores no flotan en el aire[…]; tan solo se dan en los bienes culturales de cada pueblo y de cada época” (Larroyo). Es por ello la importancia de fomentar el desarrollo de la tecnología como un derecho humano, para fomentar le creación de bienes culturales orientados a problemáticas humanas.

Pero todo pareciera ser parte de este mecanismo Kármico, resultado de un desentedimiento del equilibrio del sistema, o más trágicamente una subestimación que valora más la ganancia económica inmediata.

La lógica del “valor” del oro, obedece a sus propiedades, no se oxida, es dúctil, brillante y escaso. Estas características lo han llevado a ser un objeto codiciado y central en el desarrollo de las economías modernas16. Si siguiéramos esta lógica para valorar la vida en toda su expresión, ¿qué tan valiosa sería?

Es resistente, ha soportado varias extinciones masivas, es sumamente maleable, ha podido adaptarse a los cambios del entorno natural creando mecanismos tan fascinantes como la evolución cultural, es extremadamente escasa, hasta ahora no hemos tenido referencia alguna de pruebas que nos indiquen que haya vida en otro planeta, aunque existe la posibilidad, aún no contamos con la certeza de ello. Pero sobre todo, la vida brilla, es la cosa más brillante y maravillosa que podamos observar en el universo, ha sido el centro del mismo desde que un conjunto de accidentes naturales lograron generar un organismo capaz de preguntarse por su existencia, por su medio, generado estructuras sociales cada vez más complejas, a la par de desarrollos materiales que le han permitido soñar con encontrar a otros seres semejantes más allá de su planeta.

Nuestra existencia como seres humanos, está condicionada a nuestra capacidad de transformación de la naturaleza, la tecnología es la base de la organización humana, el lenguaje, la habilidad de transformar la forma de los objetos, el pensamiento simbólico, las religiones, el arte, la filosofía, la ciencia, etc. Son ejemplos de esta capacidad de transformación, tecnologizar como característica de lo humano. La generación de bienes culturales como forma de encontrar los valores universales es una labor ardua que sólo podremos lograr por medio de los millones de subjetividades y propuestas de todos los seres humanos.

Conclusiones

La vida es el objeto más valioso que podamos imaginar, sin embargo en la historia de la humanidad encontramos evidencia de que ha sido y es subvalorada, de ser solamente un objeto más del que podemos servirnos para satisfacer nuestras necesidades. Pareciera que nos hemos olvidado de que todo tiene un costo, creemos que ignorando ello podremos salvarnos de las leyes de la termodinámica, meternos debajo de nuestras riquezas materiales y escapar de lo que tarde o temprano nos hará pagar la factura.

El descubrimiento del fuego transformó la interacción entre los homínidos, cuando por primera vez calentó a un pequeño grupo, la forma en que nos sentábamos en grupo cambió, ahora el fuego estaba al centro y toda la estructura social giraba al rededor de él. Ahora el bienestar de la especie humana llega con otro fuego, que también nos produce bienestar o nos puede abrazar en sus llamas atómicas, es necesario que nos sentemos a reflexionar el destino de su uso, pensar con empatía, la misma que la perspectiva antropológica nos plantea, la característica humana de pensar en símbolos y abstraer la naturaleza nos ayuda a poder colocarnos en la mirada del otro.

México sufre de un enorme problema de crimen organizado, agravado por el poco crecimiento económico y la desigualdad entre su población. Si en cada municipio se pudiera garantizar la generación de bienes culturales basados en un pensamiento crítico, no se requeriría de empresas que invirtieran en la reactivación de la economía, pues cada pueblo generaría las soluciones a su problemática particular, los jóvenes estarían ocupados recibiendo el calor del fuego del conocimiento que los podría enseñar a valorar la vida propia y del otro como algo único e irrepetible.

El caso de Mario Romero, ex-presidente municipal del municipio de la Huacana, encarcelado por presuntos nexos con la delincuencia organizada, es un claro ejemplo de la visión del estado mexicano con respecto al fomento de bienes culturales que no debemos permitir. “[…] En tres años logró un sistema local de política pública de alta calidad: erradicó el analfabetismo, creó comités de desarrollo en la casi totalidad de las comunidades y auspició campañas de salud, cocinas comunitarias, desayunos escolares, además de fundar la banda de música municipal. Construyó dos centros comunitarios de aprendizaje, arregló calles y sistemas de agua potable, pavimentó carreteras y rehabilitó brechas. También le evitó la ceguera a 200 ciudadanos y edificó un hospital regional. Uno de sus mayores éxitos fue lograr la colaboración de 15 centros de investigación del país y siete internacionales; por ello casi 100 investigadores y técnicos se volcaron a resolver problemas bien identificados del municipio. Ello contribuyó, entre otras cosas, al establecimiento de programas de pesca y milpa responsables, una planta que generó 3 mil 500 dosis de biofertilizante, la producción orgánica de flor de jamaica, la creación de un área natural protegida en el volcán del Jorullo, recolección de basura separada, ejidos que conservan su biodiversidad, un centro intermunicipal para el reciclado de residuos sólidos y una planta de tratamiento de aguas residuales.” 17 Eso nada valió para ser procesado en una acción que parece tener su origen en una cuestión política. Habría que preguntarse cuántos intereses de gente sin escrúpulos que lucra con la miseria humana trastocó con sus propuestas.

Me resisto a ser pesimista, me resisto a aceptar una eternidad fría y en expansión. Quiero creer en los ciclos; quiero pensar que vivo al final de uno y en el comienzo de otro, necesito actuar bajo esta premisa, al borde del “big bounce” cultural que plantea la cosmopedia18, una creación humana que puede llegar al último rincón del país en forma de nodo. Tecnologicemos, humanicemos a nuestras comunidades, coloquémonos al rededor del nuevo fuego y reorganicemos nuestras estructuras sociales, tenemos la palabra, ¿la sabremos usar?

Bibliografía y referencias

  • Maturana y Varela, De máquinas y seres vivos, autopoiesis: organización de lo vivo. Ed. Lumen 1994.
  • La tecnología de la imaginación, Javier Covarrubias. Ed. UAM 2006.
  • Larroyo, La lógica de las ciencias. Ed. Porrúa 19a Edición 1976.
  • Carl Sagan y Ann Druyan, Sombras de antepasados olvidados. Ed. Planeta 1992.
  • Carl Sagan. El cerebro de Broca. Ed. Grijalbo 1984.
  • Enciclopedia Británica Macropedia Tomo 28. 15 Edición.
  • Carlos Marx, El Capital Tomo 1
  • Teotihuacan. The city of the gods [http://archaeology.asu.edu/teo/]
  • Thomas S. Kuhn. La estructura de as revoluciones científicas. Ed. Fondo de Cultura Económico. 1971.
  • Zeitgeist. Video documental 2007 [http://www.zeitgeistmovie.com]
  • The Money Masters. Video documental (1996)
  • Oscar Cuellar, Las familias campesinas numerosas viven menos mal [http://www.ejournal.unam.mx/dms/no03/DMS00304.pdf]
  • Jordi Agustí [http://plataformasinc.es/index.php/esl/Noticias/La-evolucion-cultural-en-el-ser-humano-pesa-mas-que-la-biologica]
  • Understanding Consumption and Environmental Change in China: A Cross-national Comparison of Consumer Patterns [http://www.humanecologyreview.org/pastissues/her161/stein.pdf]
  • Periódico La Crónica
  • Periódico La Jornada
  • Pierre Lévy, Cosmopedia

1 Maturana y Varela, De máquinas y seres vivos, autopoiesis: organización de lo vivo.

2 Enciclopedia Británica Macropedia.

3 Carlos Marx, El Capital.

5 Larroyo, La lógica de las ciencias.

6[http://www.cienciakanija.com/2007/07/26/el-final-de-todo/]

7[http://www.jornada.unam.mx/2008/06/05/index.php?section=ciencias&article=a03n1cie]

8Carl Sagan, Sombras de antepasados olvidados

9Carl Sagan, El cerebro de Broca

10[http://archaeology.asu.edu/teo/]

11Jordi Agustí [http://plataformasinc.es/index.php/esl/Noticias/La-evolucion-cultural-en-el-ser-humano-pesa-mas-que-la-biologica]

12Enciclopedia Británica Macropedia

13[http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=535785]

14 Oscar Cuellar, Las familias campesinas numerosas viven menos mal [http://www.ejournal.unam.mx/dms/no03/DMS00304.pdf].

15Understanding Consumption and Environmental Change in China: A Cross-national Comparison of Consumer Patterns [http://www.humanecologyreview.org/pastissues/her161/stein.pdf]

16The Money Masters, Documental

17[http://www.jornada.unam.mx/2009/07/27/index.php?section=politica&article=012a1pol]

18Pierre Lévy, Cosmopedia

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